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Motricidad gruesa: su importancia y cómo desarrollarla

Los niños son particularmente activos y siempre estarán buscando la forma de realizar algún juego que implique correr, trepar o cualquier otra actividad física. Definitivamente, un niño sano siempre será feliz cuando está en movimiento. Y así debe ser, pues esto le ayuda a desarrollar la motricidad gruesa, algo realmente indispensable para todos los seres humanos.

¿Qué es la motricidad gruesa?

La motricidad gruesa comprende la habilidad para manejar grandes grupos musculares a través de diferentes actividades.  Los deportistas en general la tienen muy desarrollada y por eso son capaces de manejar su cuerpo incluso a nivel competitivo.

Es importante que tu pequeño se desenvuelva en diferentes actividades que generen el fortalecimiento de la motricidad gruesa, pues esto le permitirá no sólo gastar su energía, que suele ser realmente avasalladora, sino además desarrollar diversas habilidades como el equilibrio, la coordinación, la direccionalidad y, además, la independencia suficiente para tener autonomía al realizar sus propias actividades.

¿Por qué es importante el desarrollo de la motricidad gruesa?

Como ya lo indicamos, la motricidad gruesa ayuda a tu pequeño a que su locomoción se desarrolle de forma efectiva, pero además incide en el desarrollo de la lecto- escritura.

A través del desarrollo de la motricidad gruesa, los niños reconocen el espacio, la izquierda y derecha, arriba y abajo, delante y detrás, etc. Cuando un niño realiza este proceso adecuadamente, habrá muchas menos posibilidades de que tenga dislexia, y por lo tanto no tendrá dificultades para distinguir la b, la d, la p y la q. Para leer, el niño necesita precisar qué letra va delante o detrás de otra y cómo suenan cuando cambian de lugar.

Es por esto que en países como Japón o Rusia, primero dedican más tiempo a fortalecer y desarrollar la motricidad gruesa, antes de empezar a enseñar lectura o matemáticas, de esta forma los niños tendrán menos dificultades en sus estudios, se divertirán más en clase y además, tendrán una mejor salud.

¿Cómo se desarrolla la motricidad gruesa?

Las habilidades para la motricidad gruesa se desarrollan en gran medida en los primeros 5 años de vida, que es cuando el niño empieza a hacer cosas por su propia cuenta como subir las escaleras o bajarlas, caminar solo, gatear, agacharse, trepar, correr y saltar. 

En la escuela infantil se desarrollan muchas actividades pensadas para que los pequeños puedan aprender a manejar sus grandes grupos musculares.

Los niños que constantemente se caen, lo hacen porque aún no los dominan, entonces en general, sus padres tienden a no dejarlos desarrollar estas actividades para que no sufran accidentes, lo que conlleva simplemente a un círculo vicioso.

Caminar sobre una línea dibujada en el suelo, saltar entre aros o con un lazo, perseguir a otro compañero hasta atraparlo, como en el caso de policías y ladrones, a andar y ante una orden detenerse como si estuviese congelado son algunas de las actividades que pueden desarrollar la motricidad gruesa. 

Participar en coreografías de bailes, o en representaciones teatrales de animales, jugar en el parque, saltar la cuerda, hacer recorridos motrices en los que el niño deba pasar obstáculos de diferentes tamaños y formas, son esenciales para desarrollar la motricidad gruesa. 

Todas estas actividades son presentadas a los pequeños en forma de juego, de tal forma que ellos sentirán que están divirtiéndose, a la vez que desarrollan sus habilidades motrices. Es por esto que a los niños les encanta la escuela infantil, pues sienten que pueden realizar sus juegos ya sea dirigidos o no con gran libertad. 

Si acudes a nuestra escuela, verás que las maestras realizan muchas de estas actividades junto a los pequeños. Puede parecerte que están solo jugando, pero realmente cada una de esas actividades ha sido planificada detalladamente para desarrollar en tu pequeño punto específicos de la motricidad gruesa. Por ejemplo, si estamos jugando a la rayuela, simultáneamente le enseñaremos a tu pequeño los números, a contar y, además, también a saltar sobre un solo pie para desarrollar su equilibrio y coordinación.

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